24/6/14

El origen del apellido Ricardo en Holguín

© William Navarrete

El apellido Ricardo es de los más antiguos de la región holguinera. Los que llevan este apellido en la zona descienden de Juan Manuel Ricardo de Armendía, originario de Bayamo, quien aparece mencionado ya en la temprana fecha de 1703 como uno de los propietarios de tierras en la comarca del Holguín actual junto a otros pioneros de su poblamiento. Al parecer era hijo de Patricio Ricardo y de Juana de Armendía.


Estos Ricardo estaban ya instalados en Bayamo en el siglo XVII. Aparecen en el libro de las familias bayamesas de Pedro del Prado y Pardo como descendientes del capitán Diego Ricardo de Armendía, natural de San Lúcar de Barrameda, establecido en Cartagena de Indias en 1672 de donde pasó a Bayamo. Casó con Inés Casetas Vallarta (nacida en Jamaica e hija del capitán Adrián Casetas y de Juana Sánchez de Guadalupe).

Lo que sí es seguro es que Juan Manuel Ricardo de Armendía casó con Juana María de la Torre Leyte-Rodríguez, nacida en Bayamo ca. 1676, hija del alférez Juan Manuel de la Torre Fuentes (de los jamaicanos llegados a Bayamo cuando la ocupación inglesa de Jamaica en 1665) y de la bayamesa María de las Nieves Leyte Rodríguez de Aldana. Los hijos de este enlace Ricardo de la Torre fueron:

1- Agustín Patricio Ricardo de la Torre (casado con Isabel Vázquez Batista)
2- Joseph Ricardo de la Torre (casado en primeras nupcias en 1739 con Catalina Vázquez Romero, y en segundas, el 5 de agosto de 1743 con María del Rosario Bermúdez de Castro Avila)
3- Juana Ricardo de la Torre (casada con el capitán Pedro Batista-Bello Garcés quien falleciera el 20 de abril de 1794 de un balazo de arcabuz cuando defendía a Holguín de los ingleses que habían penetrado por la desembocadura del río Cacoyuguín)
4- Félix Ricardo de la Torre (casado con Inés de la Peña Batista)
5- Luis Ricardo de la Torre (casado con Juana Manuela Sánchez Medina)
6- Beatriz Ricardo de la Torre (casada con Diego Vázquez Batista)
7- Manuel Ricardo de la Torre (casado en La Habana con María Hernández)
8- María Ricardo de la Torre (casado con Juan de los Reyes Batista)

Los 8 hermanos Ricardo de la Torre casaron en Bayamo. De ellos encontramos en los archivos parroquiales de San Isidoro de Holguín el certificado de defunción de Joseph Ricardo de la Torre el 21 de mayo de 1747 [ver imagen 1] y el de Juana Ricardo de la Torre, fallecida el 15 de abril de 1759 a los 50 años [ver imagen 2]. En el primer libro de matrimonios aparece el casamiento de Joseph Ricardo de la Torre con María del Rosario Bermúdez de Castro de Avila el 5 de agosto de 1743 [ver imagen 3].

Los que siguen este apellido en Holguín serán los hijos de 1, 2, 4 y  5.

1- descendencia de Agustín Patricio Ricardo de la Torre e Isabel Vázquez Batista quien en ocasiones aparece como Isabel Batista Vázquez y por ello algunos de sus hijos adoptan el apellido Batista en segunda posición :

1.1- Francisco Ricardo Vázquez (casado en San Isidoro de Holguín el 29 de octubre de 1730 [imagen 4] con Petronila Alvarez de la Cruz.
1.2- Bernardino Ricardo Vázquez (casado en 1743 con Graciana Díaz de Acosta)
1.3- José Ricardo Vázquez (casado en San Isidoro de Holguín el 19 de septiembre de 1735 con Salvadora Ramírez de la Cruz)
1.4- Juan Antonio Ricardo Batista [Vázquez] (casado el 5 de diciembre de 1742 [imagen 5] con María Teresa Batista Serrano)
1.5- María Ricardo Vázquez
1.6- Manuel Ricardo Batista [Vázquez] (casado en San Isidoro de Holguín el 2 de agosto de 1751 [ver imagen 6] con la bayamesa Beatriz de la Peña Guevara)
1.7- Tomasa Ricardo Batista [Vázquez] (casada el 9 de agosto de 1741 [ver imagen 7] con Cristóbal Alejandro Pupo Rodríguez)

2- descendencia de Joseph Patricio Ricardo de la Torre con su primera esposa Catalina Vázquez Romero:

2.1- Mauricia Ricardo Vázquez
2.2- Juan Ricardo Vázquez (casado en San Isidoro de Holguín el 27 de junio de 1756 [ver imagen 8] con Teresa de la Cruz del Corral)
2.3- Ana de Jesús Ricardo Vázquez (casada en San Isidoro de Holguín el 24 de agosto de 1750 [ver imagen 9] con Antonio Blanco González, natural de Flandes, Francia)
2.4- Francisca del Rosario Ricardo Vázquez
2.5- María Dolores Ricardo Vázquez (casada en San Isidoro de Holguín el 8 de julio de 1760 con el bayamés Ambrosio Saborí Mogena)
2.6- Catarina Ricardo Vázquez (fallecida párvula el 9 de julio de 1739)
2.7- Miguel Ricardo Vázquez (fallecido párvulo el 27 de mayo de 1739)

2- descendencia de Joseph Patricio Ricardo de la Torre con su segunda esposa María del Rosario Bermúdez de Castro Avila:

2.8- María Anastasia Ricardo Bermúdez (casada en San Isidoro de Holguín el 5 de marzo de 1753 con Domingo de la Torre Pérez)

4- descendencia de Félix Ricardo de la Torre con Inés de la Peña Batista:

4.1- Josefa María Ricardo de la Peña (casada en San Isidoro de Holguín el 29 de diciembre de 1750 [imagen 10] con Francisco Antonio Hernández de Pozos, natural de Villaviciosa, Principado de Asturias)
4.2- Blas Ricardo de la Peña (fallecido a los 12 años el 2 de abril de 1742 en San Isidoro de Holguín)
4.3- otro Blas Ricardo de la Peña (casado en 1779 con Caridad Mogena Cedeño)
4.4- Juliana Francisca Ricardo de la Peña (casada en 1754 con Rafael Pupo Rodríguez)
4.5- Pedro Ricardo de la Peña (casado en San Isidoro de Holguín el 30 de junio de 1756 [imagen 11] con María Eulalia Pérez de la Vega Cruz)
4.6- Joseph Antonio Ricardo de la Peña (fallecido a los 14 meses el 3 de abril de 1742 en San Isidoro de Holguín)
4.7- otro Joseph Antonio Ricardo de la Peña (casado el 29 de junio de 1778 [imagen 12] con María Gertrudis Antonia Pupo de la Cruz)
4.8- Catalina Ricardo de la Peña (casada el 28 de diciembre de 1767 con Lorenzo de Aguilar Escalona)
4.9- Isabel Ricardo de la Peña (fallecida el 27 de diciembre de 1747 en San Isidoro de Holguín)
4.10- Antonio Ricardo de la Peña (fallecido el 23 de enero de 1744 en San Isidoro de Holguín)
4.11- María Ricardo de la Peña (fallecida el 20 de marzo de 1742 a los 13 años en San Isidoro de Holguín)
4.12- María Josefa Ricardo de la Peña (fallecida al año el 11 de junio de 1751 en San Isidoro de Holguín)

5- descendencia de Luis Ricardo de la Torre con Juana Manuela Sánchez Medina:

5.1- Manuela Ricardo Sánchez (casado en 1748 con el bayamés Gabriel Diéguez Mogena)
5.2- María Ricardo Sánchez (nacida en 1726)
5.3- Luis V. Ricardo Sánchez (nacido en San Isidoro de Holguín en 1733)
5.4- Catarina de San Mateo Ricardo Sánchez (nacida en San Isidoro de Holguín en 1732)
5.5- Felipe Ricardo Sánchez (nacido en 1733)

5.6- Beatriz Ricardo Sánchez (nacida en 1734)

1- Defunción de Joseph Ricardo de la Torre
San Isidoro de Holguín, 21 mayo 1747
2- Defunción de Juana Ricardo de la Torre
San Isidoro de Holguín, 15 abril 1759
3- Matrimonio entre Joseph Ricardo de la Torre y
María del Rosario Bermúdez de Castro Avila
San Isidoro de Holguin, 5 agosto 1743
4- Matrimonio entre Francisco Vázquez Ricardo y
Petronila Alvarez de la Cruz
San Isidoro de Holguín, 29 octubre 1730
5- Matrimonio entre Juan Antonio Ricardo Batista y
María Teresa Batista Serrano
San Isidoro de Holguín, 5 diciembre 1742
6- Matrimonio entre Manuel Ricardo Batista [Vázquez] y
Beatriz de la Peña Guevara
San Isidoro de Holguín, 2 de agosto de 1751
7- Matrimonio entre Cristóbal Alejandro Pupo Rodríguez y
Tomasa Ricardo Vázquez
San Isidoro de Holguín, 9 agosto 1741
8- Matrimonio entre Juan Ricardo Vázquez y
Teresa de la Cruz del Corral
San Isidoro de Holguín, 27 junio 1756
9- Matrimonio entre Antonio Blanco González, n. de Flandes y
Ana de Jesús Ricardo Vázquez
San Isidoro de Holguín, 24 agosto 1750
10- Matrimonio entre Francisco Antonio Hernández de Pozos y
Josefa María Ricardo de la Peña
San Isidoro de Holguín, 29 diciembre de 1750
11- Matrimonio entre Pedro Ricardo de la Peña y
María Eulalia Pérez de la Vega de la Cruz
San Isidoro de Holguín, 30 junio 1756
12- Matrimonio entre Joseph Antonio Ricardo de la Peña y
María Gertrudis Antonia Pupo de la Cruz
San Isidoro de Holguín, 29 junio 1778.

23/6/14

El origen del apellido Toledano en Holguín

© William Navarrete


El primer Toledano que se estableció en el incipiente poblado de San Isidoro de Holguín fue Manuel Francisco Toledano Polo, hijo de Francisco María Toledano y de Francisca Polo de Aguila. El 12 de agosto de 1730 se casa en la iglesia de San Isidoro de Holguín con Cayetana Cabrera Hechavarría, hija de Bernardo José Cabrera y de Luisa Hechavarría Velázquez, siendo sus padrinos su tío el teniente Diego de Hechavarría [Velázquez] y la esposa de éste Catarina Rodríguez [de Acosta].

Esta familia Cabrera era originaria de Jiguaní, jurisdicción de Bayamo, Oriente. Bernardo era hijo natural de María de Cabrera Frías y nieto de Bernardo Cabrera y María de los Angeles Frías. Por su parte, Luisa Hechavarría Velázquez era bayamesa e hija del capitán Diego de Hechavarría Leyte-Rodríguez y de Juana Velázquez de Cuéllar Paneque. De este modo, los Toledano de Holguín entroncan por los Hechavarría con las familias bayamesas originarias de Jamaica que llegan a San Salvador de Bayamo cuando la ocupación inglesa de la antigua colonia española en 1655. También entroncan por los Velázquez con los primeros colonizadores de Cuba por ser estos Velázquez de la familia del Adelantado Diego Velázquez de Cuéllar.

El matrimonio de Manuel Francisco Toledano Polo y Cayetana Cabrera Hechavarría tuvo a:
- Joaquín Toledano Cabrera (casado en primeras, el 16 de marzo de 1760 con Isabel Ramírez Garcés, y en segundas, 1809, con Antonia Pupo Ramírez.)
- Francisca Toledano Cabrera (casada el 28 de diciembre de 1776 con Joseph Carbonell Reines, natural de la isla de Mallorca, tonco de los Carbonell de Holguín)
- Manuel Francisco Toledano Cabrera
- Manuel José Toledano Cabrera (fallecido párvulo en 1736)


Del mismo modo que con los Rojas mencionados en la entrada anterior la partida de matrimonio de este primer Toledano se halla muy deteriorado y es el Indice de ese primer libro (letra T) de una ayuda vital para lograr identificarlo. Ambos imágenes las ofrezco a continuación :

Matrimonio entre Manuel Francisco Toledano Polo y Cayetana Cabrera Hechavarría
en San Isidoro de Holguín en 1730.


Indice del primer libro de matrimonios de San Isidoro de Holguín, Cuba, letra T.

Origen del apellido Rojas en Holguín, Cuba

© William Navarrete

El apellido Rojas se encuentra bastante difundido en toda la región de Holguín. En realidad hay, esencialmente, dos familias con ese apellido. Casi todos los que lo poseen descienden de una de las dos.

I- La primera es originaria de la villa de Puerto Príncipe (actual Camagüey) y surge del matrimonio entre Diego Manuel de Rojas y Patricia Gómez de Figueroa (ambos de dicha villa y ella hija a su vez de Bartolomé Ignacio Gómez y Eugenia Figueroa, ambos de Puerto Príncipe).

II- La segunda es la de los descendientes de Antonio de Rojas y Hermenegilda Bravo, originarios de Baracoa y padres de Tomás de Rojas Bravo, quien nació también en Baracoa, falleció en Holguín el 13 de mayo de 1813 y casó dos veces en Holguín, la primera en 1751 con Leonor de la Cruz Batista y la segunda, el 19 de julio de 1762 con  Francisca Parada Díaz (hija de Antonio Parada Gómez y de María Díaz Guillén, seguramente apellidada "Díaz de la Paz" como su hermana mencionada más abajo: Josefa Díaz de la Paz Guillén),

Con respecto a la primera de los Rojas (que llamaremos los Rojas Gómez) la certificación de matrimonio más antigua en el archivo parroquial de San Isidoro de Holguín es la de:

- Manuel de Rojas Gómez casado con Antonia Batista [Leyva], el 18 de mayo de 1730. Ella es hija de Antonio Batista Bernal  y de la bayamesa Rosa de Leyva Castro - Ruiz de Ruelda. Se notará que en dicha partida faltan fragmentos que impiden su lectura correcta. Se lee solamente el nombre de Manuel y el de Antonia Batista, así como el de los padrinos Juan González de Rivera y María de la Paz. Sin embargo, si nos remitimos al Indice de ese primer libro (letra R) vemos indicado el matrimonio en cuestión, lo que me permitió saber que se trata de Manuel [de Rojas] a pesar de la rotura del acta matrimonial.

Un hermano de Manuel de Rojas Gómez llamado Juan Francisco de Rojas Gómez casó con anterioridad (en 1722) con Josefa Díaz de la Paz Guillén (también de Puerto Príncipe). Con descendencia también en Holguín.

La certificación a la que hago mención, así como la parte del Indice que la esclarece las ofrezco a continuación:

Matrimonio en 1730 entre Manuel de Rojas Gómez y Antonio Batista de Leyva,
en San Isidoro de Holguín, Cuba.


Indice, Letra R, matrimonios (Libro 1) San Isidoro de Holguín



2/3/14

El apellido Pupo: origen en San Isidoro de Holguín

 Los polémicos orígenes del apellido Pupo

Pupo se encuentra entre los apellidos que han sido llamados "cubanos". Al decir esto se evoca la posibilidad de que haya sido inventado en Cuba. Algo similar ocurre en la misma región holguinera que nos ocupa con el apellido Manduley, originalmente Amandolessi, y cuyo tronco común para los que en Cuba así se nombran fue el genovés Bernardo Amandolessi Pittaluga, nacido 1767 y de cuya unión con María de la Caridad Pupo de los Reyes (Holguín, 1809) descienden todos los Manduley al haber cometido el párroco responsable de los asientos un error en la transcripción del apellido.

En el caso de los Pupo la tradición familiar ha sido recurrente en afirmar que dicho apellido era originariamente Ponce de León. El historiador holguinero Diego de Ávila Delmonte lo dice en su libro Memoria sobre el origen y fundación del Hato San Isidoro de Holguín (Holguín, Ed. El Oriental, 1865):

Lo repitirá también, ofreciendo más detalles, en el libro manuscrito e inédito de genealogías holguineras en las páginas correspondientes a los apellidos Pupo y de la Cruz (imágenes 1 y 2):


imagen 1: "D. Alejandro Pupo de las Palmas, natural de Bayamo y descendiente del Conde de Baylén D. Juan Ponce de León que emigró de España por huir de la persecución que le hiciera el Santo Oficio casó con Da. Juana de la Cruz y Leytte de aquella naturaleza, tuvieron por sus legítimos hijos los sigientes ..."

Y luego, en el apellido de la Cruz, en el momento de evocar a la mencionada Juana de la Cruz y Leytte dice:



imagen 2: "Da Juana casó con Alejandro Ponce de León, alias Pupo, nieto del conde de Baylén D. Juan Ponce de León que emigró de España a América por persecución que me hiciera el Santo Oficio, natural de Guádix en [    ] y aquel oriundo de la isla de Jamaica y casó en Bayamo".

La primera duda que nos asalta es si Alejandro Pupo era "Pupo" y "de las Palmas" (dos apellidos diferentes), o si el historiador y genealogista holguinero quiso decir "Pupo, originario de Las Palmas (de Gran Canaria)". No queda esto muy claro, aun cuando no hay coma que los separe. Luego, en el apellido de la Cruz afirma, contradictoriamente, que era "oriundo de la isla de Jamaica".

Si nos atenemos a la verdadera historia del mencionado Conde de Bailén y a la genealogía establecida por Rafael Diez Ponce de León en Reseña genealógica de los Ponce de León (Ed. Fabiola de Publicaciones Hispalenses, Sevilla, 2005) leemosos enteramos que Juan Ponce de León era hijo de Rodrigo Ponce de León y Castro, II Conde de Bailén, ahogado en el mar, y de Blanca de Sandoval Guzmán. Dicho Juan Ponce de León (supuesto abuelo de nuestro Alejandro Pupo [de las Palmas]) fue declarado hereje, apóstata y dogmatizador por el Santo Oficio de la Inquisición, en Sevilla, el 24 de septiembre de 1559. La excomunión mayor a que se le condenó alcanzó a su descendencia. A Juan se le acusaba de haber sido el depositario de unos libros con contenido protestante traídos a Sevilla por un tal Julianillo Hernández, al parecer uno de los primeros portavoces del protestantismo en España. Al hijo del segundo conde de Bailén lo engarrotaron y quemaron vivo en la plaza pública sevillana.

Antes de estos hechos Juan Ponce de León había casado con Isabel Portocarrero (hija de Mosén Pedro de Vadilla Portocarrero y de Leonor de Tous Mendoza). Juan e Isabel tuvieron 4 hijos: Manuel (nacido en 1548 y fallecido en Italia), Pedro (nacido en 1550, fallecido en 1618, y quien llegó a hacer valer sus derechos al título de Conde de Bailén, siendo así el quinto portador de éste, casado con la portuguesa María Manuel de Alencastre), Blanca de Sandoval Rojas (nacida en 1555, debemos recordar que en esa época la norma de adopción de apellidos permitía incorporar el de una abuela) y Rodrigo Ponce de León Portocarrero de quien nada sabemos.

Si realmente nuestro Alejandro Pupo [de las Palmas] fuese nieto del sacrificado II Conde Bailén  descendería más bien del mencionado Rodrigo, cuya pista se pierde en España, algo que nos permite suponer que pasó a América. Jamaica fue posesión española hasta 1655. Por tanto, es probable que Rodrigo haya vivido en Las Palmas de Gran Canaria antes de zarpar en dirección de dicha colonia caribeña y ambién que el mencionado Alejandro Pupo [de las Palmas], su hijo (o tal vez su nieto), naciera entonces en la vecina isla.

Lo que sí nos queda claro es que Alejandro Pupo [de las Palmas] formaba parte de los jamaicanos que en 1655 llegaron a Bayamo huyendo de la caída de la colonia en manos de los ingleses. Al casarse con Juana de la Cruz Leyte-Rodríguez [Leytte, escribe Diego de Ávila Delmonte] lo está haciendo con una hija de isleño, pues el padre de Juana fue Juan Francisco de la Cruz y Prada, nacido en Canarias y casado en Bayamo con Rufina de Leyte Rodríguez de Aldana (hija de Domingo Luis Leyte, natural de Santiago de los Caballeros, en La Española y de la bayamesa María de la Luz Rodríguez de Aldana Moreno Vázquez).

En el Censo o Padrón de Vecinos de Bayamo establecido en 1685 no aparece ningún Pupo ni Ponce de León. Sí aparecen en cambio los padres de su esposa, los mencionados Juan Francisco de la Cruz y Prada y Rufina de Aldana Leyte-Rodríguez (ver imagen 3). Leemos:
imagen 3: Fco de la Cruz y Rufina de Aldana su mujer con cuatro hijos mayores de catorce años llamados Francisco, Joseph, Lorenzo e Ignacio de la Cruz.
Juana de la Cruz, viuda con tres hijos, el uno mayor de catorce años llamado Joseph de la Cruz y tres hijas.

Se sabe que en 1681 Juan Francisco compró la hacienda del Sao de Yereniquén en las inmediaciones de lo que luego sería el poblado de Holguín. No es de dudar que, como solía suceder entonces, hijos y yernos viviesen en ella en el momento del Censo. De hecho, uno de los nietos de Juan Francisco de la Cruz y Prada y, por consiguiente, de Alejandro Pupo [de las Palmas], llamado Gerónimo Pupo [de León] de la Cruz obtiene en 1703 las haciendas vecinas de Auras y San Marcos, y participa en 1704 en el amojonamiento del Sao de Yereniquén.

La descendencia de Alejandro Pupo [de las Palmas]

 Los hijos que he repertoriado del matrimonio entre Alejandro Pupo [de las Palmas] y Juana de la Cruz Leyte-Rodríguez son:

1- Gerónimo Pupo de la Cruz (nacido en Bayamo y fallecido, según Diego de Ávila Delmonte, en el incipiente hato de Holguín o en su propia hacienda en 1711). Casó con Catalina de Góngora Escalona (hija de Lorenzo de Góngora Balmaseda y de Josefa de Escalona Batista). En la primera edición del mencionado libro de historia de Holguín escrito por Diego de Ávila Delmonte, por error tipográfico, aparece en lugar de Escalona (segundo apellido de Catalina), un apellido inexistente: Escalzúa. Basta remitirse a la segunda edición de este mismo libro (la de 1926, ampliada por José María Heredia Almaguer y prologada por Antonio José Nápoles Fajardo para comprobar que el error fue enmendado).

2- Alexandro Pupo de la Cruz (nacido en Bayamo hacia 1675, fallecido en San Isidoro de Holguín el 13 de octubre de 1745 "de 90 años de edad" [ver certificado de defunción, imagen 4] y casado con Antonia Rodríguez Correa (hija de Matías Gerardo Rodríguez Gallardo y Francisca Correa Galeras). A modo de información genealógica añado que Francisca Correa Galeras era bayamesa y falleció en San Isidoro de Holguín el 9 de abril de 1776, a los 102 años de edad, según certificación localizada en el libro de defunciones de esta iglesia para el periodo indicado. Matías, su esposo, era también bayamés e hijo de Cristóbal Rodríguez y Ángela Gallardo, también bayameses.

3- Juana Basilia Pupo de la Cruz, casada con Gaspar de Berdecia Mendoza, nacido en Jiguaní e hijo de José Antonio Berdecia y Juana Mendoza.

4- Francisca Antonia Pupo de la Cruz, casada con Juan Bernardo Sánchez Fonseca, ambos bayameses.

Nietos y bisnietos de Alejandro Pupo [de las Palmas]

Descendencia de Gerónimo Pupo de la Cruz (1)

1.1- Miguel Gerónimo Pupo de Góngora (nacido en 1715 según en Padrón de Vecinos de Holguín de 1735, en lo adelante CH, fecha poco probable dado que su padre falleció en 1711) y casado en San Isidoro de Holguín, el 16 de abril de 1731 (Libro 1, Folio 6, N° 7) con María del Rosario González de Rivera Leyva (hija de Rodrigo José González de Rivera de Ávila y de Ana María de Leyva Castro-Ruiz de Ruelda). Fueron sus hijos:

- Rodrigo José Pupo González de Rivera, casado en 1771 con María Isabel de los Reyes de la Peña (hija de Juan de los Reyes Ricardo y Rosa María de la Peña Batista).

- Juan Esteban Pupo González de Rivera, nacido en 1732 (CH), casado en primeras nupcias en 1756 con Ana Josefa de la Rosa de la Cruz Pérez, y en segundas, en 1765, con María de la Soledad de los Reyes de la Peña (nacida el 1 de abril de 1746, hija de Juan de los Reyes Ricardo y Rosa María de la Peña Batista). [la descendencia continúa al final]

- Miguel de Jesús Pupo González de Rivera, bautizado en San Isidoro de Holguín el 22 de septiembre de 1740, quien fuera Alcalde de la Santa Hermandad (1778) y Síndico Procurador de Holguín (1792), casado el 16 de agosto de 1762 con María Feliciana de los Reyes de la Peña (hija de Juan de los Reyes Ricardo y Rosa María de la Peña Batista).

- María de los Ángeles Pupo González de Rivera, nacida en 1748, fallecida en Holguín el 11 de octubre de 1793 a los 56 años de edad según consta en su partida de defunción, casada el 25 de noviembre de 1765 con Miguel Leonardo de los Reyes de la Peña (hija de Juan de los Reyes Ricardo y Rosa María de la Peña Batista).

- Ana Isabel Josefa Pupo González de Rivera, casada el 7 de junio de 1761 con José Antonio de Rojas Batista (hijo de Manuel de Rojas Gómez y Antonia Batista Leyva).

- María Gertrudis Pupo González de Rivera, bautizada en San Isidoro de Holguín el 28 de agosto de 1734, fallecida el 12 de agosto de 1814, casada al parecer en 1749 con Salvador de Aguilera de la Cruz (hijo de José de Aguilera Gómez y María Josefa de la Cruz Velázquez).

1.2- Joseph Pupo de Góngora, nacido en 1795 (CH), fallecido en Holguín el 11 de julio de 1788 a los 82 años según consta en la partida de su defunción, casado con Beatriz Rodríguez Correa (hija de Matías Gerardo Rodríguez Gallardo y Francisca Correa Galeras).

1.3- Manuel Joseph Pupo de Góngora, nacido en 1704 (CH), testamento de 1767, propietario en 1737 de la Hacienda de Arroyo Blanco, y en 1763 del hato Sao de Yereniquén, en cuyas propiedades declara detener partes en su testamento de 1767, casado con Cayetana de Leyva Castro Ruiz de Ruelda (hija de Manuel de Leyva Castro y Beatriz de Castro Ruiz de Ruelda).
Fueron sus hijos:

- Manuel Pupo de Leyva (quien solía llevar el apellido Pupo de León), nacido en 1732 (CH), casado el 22 de diciembre de 1755 con Juana Leonor de Ávila Góngora (hija de Francisco de Ávila de la Torre y de María Candelaria de Góngora González) [cuya descendencia continúa al final]

- José Alejandro Pupo de Leyva, casado el 5 de diciembre de 1767 con Inés María Ramírez Garcés (hija de Alonso Ramírez de la Cruz y María Cecilia Garcés Montero).

- Joseph Fructuoso Pupo de Leyva, nacido el 30 de mayo de 1735, casado en 1770 con María Luisa del Corral Almaguer (hija de Pedro del Corral y Felipa de Almaguer Serrano).

- Clara Pupo de Leyva, nacida en 1730 (CH), fallecida en Holguín el 10 de marzo de 1768, casada el 15 de febrero de 1745 con Joaquín Ramírez de la Cruz (hijo de Mateo Escalante [alias Ramírez] de la Cruz y Salvadora de la Cruz Leyva).

- Teresa Pupo de Leyva, fallecida en Holguín el 25 de julio de 1811, casada el 4 de noviembre de 1761 con Francisco Ramón Escobar Alberja (hijo de Juan Antonio Escobar Hechavarría y María Francisca de Alberja Vargas).

- María Cayetana Pupo de Leyva, casada el 15 de febrero de 1764 con Pedro Antonio Rondón Miranda (hijo de Diego Rondón Mendoza y Feliciana de Miranda Ros).

- Juana Pupo de Leyva, casada el 2 de octubre de 1766 con Joaquín José Ramírez Garcés (hijo de Alonso Escalona [alias Ramírez] de la Cruz y María Cecilia Garcés Montero).

- Catalina Pupo de Leyva, fallecida en Holguín el 15 de marzo de 1777 a los 36 años, casada con Narciso Ramírez Garcés (hijo de Alonso Escalona [alias Ramírez] de la Cruz y María Cecilia Garcés Montero).

1.4- María Pupo de Góngora, nacida en 1684 (CH, debe ser 1694), casada con Cristóbal Rodríguez Correa (hijo de Matías Gerardo Rodríguez Gallardo y Francisca Correa Galeras).

1.5- Josefa María Pupo de Góngora, nacida en 1717 (CH), casada con Lorenzo de la Cruz Moreno (hijo de Lorenzo de la Cruz Leyte-Rodríguez e Ignacia Moreno Velázquez).

1.6- Juana Pupo Góngora, fallecida en Holguín el 10 de junio de 1799, a los 90 años de edad, casada en primeras nupcias con Juan Antonio Diéguez Gordiana (hijo de Juan Crisóstomo Diéguez y de María Guadalupe Gordiana, ambos de Jiguaní, viudo de María del Rosario Hernández de Campos, fallecido el 18 de enero de 1756 en Holguín), y en segundas nupcias el 20 de junio de 1756 con Jacinto Sánchez Medina (hijo de Pedro Sánchez de Gamboa y Juana Medina, ella de Santiago de Cuba, viudo de Juana Diéguez Hernández).

Descendencia de Alexandro Pupo de la Cruz (2)

2.1- Cristóbal Alexandro Pupo Rodríguez, nacido en 1732 (CH), fallecido en Holguín en marzo de 1789, testamento de ese año en el que deja a 11 hijos como herederos y designa como albaceas a Cristóbal José Pupo de Ávila, su primogénito en segundas nupcias. En 1786 impuso un censo de 50$ sobre su posesión de La Cuaba para la construcción de un convento en Holguín. Casó dos veces en San Isidoro de Holguín: en primeras nupcias, el 9 de agosto de 1741 con Tomasa Ricardo Vázquez (hija de Patricio Ricardo de la Torre y de Isabel Vázquez Batista), y en segundas, el 1 de julio de 1750 con Felipa de Ávila Marrero (hija de Agustín de Ávila de la Torre y Juana Marrero Hernández de Rueda)

2.2- Rafael Pupo Rodríguez, nacido en 1715 (CH), fallecido en Holguín el 11 de febrero de 1798, casado en 1754 con Juliana Francisca Ricardo de la Peña (hija de Félix Ricardo de la Torre e Inés de la Peña Batista).

2.3- Juan Pupo Rodríguez, casado al parecer en 1739 con Juana de Cabrera Escalona (hija de José de Cabrera Frías y Juana Escalona González).

2.4- María Josefa Pupo Rodríguez, nacida en 1714 (CH), fallecida el 3 de marzo de 1801 a los 78 años según su partida de defunción, casada en San Isidoro de Holguín el 29 de julio de 1731 con Juan José de Zaldívar Rodríguez (tronco común de los Zaldívar de Holguín, e hijo de Cristóbal de Zaldívar y María Rodríguez).

2.5- Simón Pupo Rodríguez, nacido en 1705 (CH).

2.6- Ygnés Pupo Rodríguez, nacida en 1709 (CH).

Descendencia de Juan Esteban Pupo González de Rivera (bisnieto de Alejandro Pupo de las Palmas) con Ana Josefa de la Rosa de la Cruz Pérez y con María de la Soledad de los Reyes de la Peña

- Manuel Rodrigo Pupo de la Cruz, quien falleció soltero.

- Mariana de Jesús Pupo de la Cruz.

- José Joaquín Pupo de la Cruz, bautizado en 1762, casado en primeras nupcias el 28 de julio de 1783 con Luisa María de Rojas Parada (hija de Tomás de Rojas Bravo y Francisca Parada Díaz), y en segundas nupcias, en 1799 con Mariana Marrero de la Cruz (hija de Pedro Marrero Ramírez y Francisca de la Cruz Batista).

- María Gertrudis Pupo de la Cruz, bautizada en 1763, casada el 29 de junio de 1781 con José Antonio Ricardo de la Peña (hijo de Félix Ricardo de la Torre e Inés de la Peña Batista).

- Miguel Gerónimo Pupo de la Cruz, bautizado en 1764.

- Salvador de Jesús Pupo de los Reyes, primer hijo del segundo matrimonio, bautizado el 12 de agosto de 1770.

- María de la Luz Pupo de los Reyes, bautizada en San Isidoro de Holguín el 24 de marzo de 1772, fallecida en Gibara el 11 de septiembre de 1852, casada en San Isidoro de Holguín el 30 de julio de 1788 con el canario Miguel Antonio González Jorge (nacido en Santa Cruz de Tenerife, hijo de Cristóbal González y María de la Asunción Jorge). [partidas de bautizo, nacimiento y defunción en imágenes 5, 6 y 7]
La descendencia de estos González Pupo puede consultarse en este mismo blog pulsando en: La descendencia de María de la Luz Pupo de los Reyes

5- Bautizo de Maria de la Luz Pupo de los Reyes
6- Matrimonio de Maria de la Luz Pupo de los Reyes y Miguel
Antonio Gonzalez Jorge
7- Defuncion de Maria de la Luz Pupo de los Reyes

- María Agustina Pupo de los Reyes, bautizada en 1775.

- Juan Esteban Pupo de los Reyes, bautizado en 1776, casado en primeras nupcias en 1799 con María Sandiego Tamayo Morales (hija de Juan Morales González y María Tomasa Tamayo Sedeño) y, en segundas, con Beatriz Pupo Valero, alias Hernández Rosales (viuda de Juan Antonio de la Torre Berdecia).

- Juan Miguel Silvestre Pupo de los Reyes, bautizado en 1781, casado con Ana Josefa de Jesús Pupo Guerrero (hija de Gregorio Pupo Ricardo y Teresa Guerrero Velázquez).

- Salvador Ignacio de Jesús Pupo de los Reyes, bautizado en 1782.

- José Nazario Joaquín Pupo de los Reyes, bautizado en 1787, casado en primeras nupcias en 1810 con Isabel Beatriz de la Torre Rodríguez (hija de Gaspar de la Torre Berdecia y María Francisca Rodríguez Góngora), y en segundas, en 1830, en San Fulgencio de Gibara, con Ana Josefa de Leyva Borges (hija de Felipe de Leyva Hernández y María Candelaria Borges de Ávila).

- Bárbara de Jesús Pupo de los Reyes, bautizada en 1789, casada en 1806 con Agustín José Meneses Pérez de Corcho (nacido en Sancti Spíritus).

- Manuel de Jesús Pupo de los Reyes, casado en 1798 con Francisca Antonia Ricardo Pérez (hija de Pedro Ricardo de la Peña y Eulalia Pérez de la Vega de la Cruz).

- Isabel María Pupo de los Reyes, casada el 2 de junio de 1812 con José Francisco Pupo Pérez (hijo de Juan Miguel Pupo de Ávila y Ana Gertrudis Pérez Batista).

- María de la Concepción Pupo de los Reyes, casada con Luis Antonio Ricardo Pérez  (hijo de Pedro Ricardo de la Peña y Eulalia Pérez de la Vega de la Cruz).

- Juan Antonio Pupo de los Reyes, bautizado en 1778, casado en 1803 con María de los Ángeles Fajardo Domínguez (hija de Pedro Fajardo Álvarez y Micaela Domínguez Reynaldos).

- María de la Asención Pupo de los Reyes, casada el 30 de agosto de 1790 con José Francisco Betancourt Perera (nacido en La Vegueta, isla de Lanzarote, Canarias, hijo de Roque Luis Betancourt y Francisca Perera).

Descendencia de Manuel José Pupo de Leyva (bisnieto de Alexandro Pupo de las Palmas) con Juana Leonor de Ávila Góngora

- Manuel José Pupo de Ávila, bautizado en San Isidoro de Holguín el 26 de agosto de 1758, fallecido en Holguín, el 20 de abril de 1801, casado el 15 de abril de 1781 (velación de 4 de febrero de 1785) con María de la Concepción Parada (bautizada en San Isidoro de Holguín el 26 de mayo de 1763, hija de Tomás de Rojas Bravo y Francisca Parada Díaz). [certificaciones de bautizo, casamiento y fallecimiento de los esposos en imágenes 8, 9, 10 y 11). De ellos descienden:


8- (primera parte de la partida de bautizo de Manuel José Pupo de Avila, llamado Manuel de Leon Avila
8- (segunda parte de la partida anterior)
9- Matrimonio Manuel José Pupo de Avila y Ma. de la Concepcion de Rojas Parada
10- bautizo de Maria de la Concepcion de Rojas Parada
a) Lorenzo José Pupo de Rojas, bautizado en 1785.

b) Pablo José Pupo de Rojas, bautizado en 1789.

c) Manuel de Jesús Pupo de Rojas, bautizado en 1790.

d) María Isabel Pupo de Rojas, bautizada en 1793.

e) Manuel José Pupo de Rojas, bautizado en 1797, casado el 29 de julio de 1817 con Rita Clisén Proenza (hija de Manuel José Clisén Benavides e Isabel María Proenza González de Rivera).

f) Pedro Pupo de Rojas, fallecido en Fray Benito en 1854, casado con Mariana de la Cruz Cruz (hija de Ana de Gracia de la Cruz, bautizada en San Isidoro el 21 de abril de 1771 e hija a su vez de Carlos de la Cruz del Corral y de Teresa de la Cruz Batista).

g) Isidro José Pupo de Rojas, nacido en San Isidoro de Holguín el 14 de mayo de 1795, casado el 12 de octubre de 1816 con María de las Angustias Romero de la Cruz (hija de Miguel Romero Rodríguez y María Belén de la Cruz, hija a su vez de Carlos de la Cruz del Corral y de Teresa de la Cruz Batista).

i) María Teresa Pupo de Rojas, fallecida en Fray Benito en 1857, casada en San Isidoro de Holguín el 19 de mayo de 1802 con Juan Diego Zaldívar Pérez (hijo de Diego Joseph Zaldívar Pupo y María del Carmen Pérez Ricardo).

j) José Eugenio Pupo de Rojas, bautizado en San Isidoro de Holguín, el 18 de septiembre de 1799, casado en esa misma iglesia el 22 de agosto de 1818 con María de las Angustias de la Cruz Cruz (nacida en 1801, fallecida en Fray Benito el 27 de junio de 1874, hija natural de Ana de Gracia de la Cruz y de la Cruz, bautizada en San Isidoro el 21 de abril de 1771 e hija a su vez de Carlos de la Cruz del Corral y de Teresa de la Cruz Batista). De José Eugenio y María de las Angustias descienden los hermanos Pupo de la Cruz de Fray Benit cuya descendencia puede ser consultada en este mismo blog pulsando: HermanosPupo de la Cruz / Fray Benito

11/2/14

Vindicación de El Embarcadero de Banes (Tercera parte)

© Liduvino Oscar Quiñones Ruiz


EL ASENTAMIENTO POBLACIONAL  DE EL EMBARCADERO

Aun antes de constituirse Banes como Municipio, hecho ocurrido el 17 de enero de 1910, se conformaron, en el año 1909, los 14 barrios del término: Santa Florentina de Retrete, Cañadón, Vega de Samá, Yaguajay,  Los Berros, Flores, Mulas, Duruthy, Los Ángeles, Río Seco, Macabí (que inicialmente fue considerado un cuartón de Los Berros), Veguitas, Barrio Oeste y Barrio Este. En estos dos últimos se concentraba la población urbana de aquel entonces, que, según datos  demográficos del año 1907, ascendía a 14 216 personas, de las cuales 3 788 residían en la cabecera municipal. Dentro del Barrio Este queda incluido el asentamiento poblacional de El Embarcadero de Banes, considerado como un barrio de periferia o localidad. Era un poblado con características sui géneris, conformado por un grupo de casas construidas alrededor del litoral costero y a lo largo de la línea férrea, edificadas con  estilo propio del sur de Estados Unidos, atendiendo a que sirvieron de residencia, en una etapa inicial de su asentamiento en el territorio banense, a varios funcionarios de  la United Fruit and Sugar Company. Aquí radicó, entre otros, Mr Harold Harty, cuando era funcionario de la Atlantic Company en el puerto de Boca de Samá. Sus calles adoptaron nombres pintorescos y bucólicos: Los Pinos, Los Álamos, Los Flamboyanes, Las Adelfas.

Vista de la calle Los Pinos en fecha tan temprana como 1913 que culminaba en los muelles

Otra vista de la calle Los Pinos
Los pinos han crecido, pero sigue siendo la calle Los Pinos, aunque algunos la  llamaban en esa época "avenida del Puerto"

El Embarcadero no disponía del servicio de electricidad y el alumbrado doméstico y público se realizaba con lámparas de camiseta, marca Colleman, de las cuáles la United Fruit and Sugar Company entregaba dos por cada vivienda. Se utilizaron también con este propósito las así llamadas "lámparas de carburo", las cuales utilizaban como combustible acetileno. Las lámparas correspondientes al alumbrado público las atendían los serenos que eran dos, que respondían por la custodia de los muelles, el Almacén de la Aduana y demás dependencias. Además, El Embarcadero contaba con un guardia jurado, integrante de un  cuerpo conformado por la UFCo, que lo fue por muchos años Manuel Hernández Salvatierra, responsable de la salvaguarda e integridad de toda el área del poblado. También  existía en el asentamiento poblacional un pequeño cuartel de la Guardia Rural, con dos efectivos, como  autoridad constituida.
La vida pueblerina transcurría de la manera habitual para la época. Las costumbres eran sencillas: un paseo por El Cañón de Banes en el remolcador Macabí o un viaje hasta Baracoa, bordeando el Cabo de San Antonio, en esta potente embarcación, resultaba ser tan interesante y novedoso, como un crucero trasatlántico y aparecía reportado entre las noticias de la División de Banes, en la revista Unitfruitco. Las relaciones comerciales simples y esenciales. Existía una tienda mixta, propiedad de la UFCo, con un encargado a sueldo, cargo que ocuparon Enrique García, su hijo Quique García, Justo Góngora, Luis Felipe Guerrero Tabares, Enrique Velázquez, Hipólito Ramírez y Enrique Jardines. Los encargados, a su vez, acostumbraban a emplear, mediante el pago de una módica mensualidad, dependientes, cargo que no existía en plantilla. Entre estos estuvieron cuatro hermanos Martorell-Alavedra: Wilfredo, Rubén, Gerardo y Agustín. La tienda usaba un sistema crediticio poco común: apenas un barco hacía sonar su pito a la entrada de la bahía, de inmediato comparecía en el establecimiento comercial el listado de los obreros, los cuáles iban a trabajar en la descarga de las mercancías que ese buque traía y los trabajadores en ella incluidos  podían  comprar  sin pagar en el acto (algo que en Cuba se conocía como "fiao"). El crédito concedido oscilaba entre  los 13 y 16 pesos, que era lo que habitualmente devengaban los obreros portuarios en ese entonces.  Es bien recordado también, entre otros, el comerciante banense Ceferino Ramírez, joyero y optometrista, que colocaba una vidriera para vender sus mercancías en El Embarcadero y participaba activamente, además, de la vida social del poblado.

Ceferino Ramírez, optometrista 
graduado en  la Universidad de la Habana 
Entre los entretenimientos pueblerinos estaba  el juego de la quiniela, muy popular en los asentamientos poblacionales cubanos de ese entonces, pues se relacionaba directamente con el juego de béisbol, deporte nacional cubano. Se trataba de una rifa o sorteo, que consistía en comprar una papeleta, la cual venía en sobre sellado y en la que estaba anotada la posición de un jugador de las novenas de pelota que se enfrentaban ese día y, al anotarse la primera carrera, que era la carrera de la quiniela, el que había comprado la papeleta con la posición del jugador que anotaba ésta, resultaba ganador. Las papeletas se vendían a 10 centavos y el premio era de dos pesos. En ocasiones, luego de anotarse la carrera de la quiniela, se hacía otra rifa, la cual consideraba lo que sucedería en el juego a partir de del quinto inning.
También gozaba de popularidad  en los días festivos  la cucaña, que,  tratándose de un poblado marino, se desarrollaba de manera peculiar: el palo encebado se colocaba en posición horizontal  en la parte final del muelle, al cual se fijaba por uno de sus extremos  y los que fallaban en el intento de capturar la bandera colocada en su extremo libre, el cual estaba sobre el mar, caían estrepitosamente al agua. Eran muchos los que se daban esos chapuzones, pues la tarea era ardua en verdad.

LAS VIAS DE COMUNICACIÓN CON EL EMBARCADERO

El transporte por carretera comenzó a desarrollarse en Cuba a  partir de 1930, pero siguió un especial crecimiento después de la Segunda Guerra Mundial. La región de Banes-Nipe contaba con algunos tramos de malos caminos, que no llegaban a constituir un sistema de transporte eficaz.
En el caso de El Embarcadero existía un camino o terraplén, que en épocas de  lluvia, dadas las características del suelo en esa zona, era difícil de transitar, pues se formaban profundos canarreos, los cuáles se mantenían hasta que el suelo secaba bien, proceso que solía demorar, por el deficiente drenaje del mismo, y se posibilitaba entonces el trabajo de una moto niveladora, que allanaba de nuevo el camino.
La vía más expedita y asequible de comunicación con el pueblo de Banes era, para los habitantes de El Embarcadero, el transporte ferroviario, el cual se realizaba en los llamados Gas-car (los Gas-car números 286 y 287 llegaron a Banes en 1938) y en las "gasolinas" que pertenecían a la familia Dumois. La primera  línea ferroviaria de Banes había sido construida por ellos, precisamente, entre el pueblo y El Embarcadero en el año 1888 para la exportación de bananos. Tenía una longitud de 3,5 millas. Teniendo en cuenta que el ferrocarril de carácter privado, como medio de enlace entre los sectores agrícola e industrial en la producción azucarera, había sido utilizado por primera vez en Cuba en 1873, puede considerarse que esta línea férrea se construyó en fecha muy temprana. Este antiguo ramal fue durante mucho tiempo la única vía de comunicación directa del pueblo de Banes con el exterior.
La Cuba Railroad Company, constituida por Sir William Van Horne, estableció una terminal ferroviaria en Antilla en 1906 y le hizo una concesión a la United Fruit and Sugar Company, para que su ferrocarril privado se uniera a la vía férrea pública por ellos operada, en el lugar conocido como Entronque de Dumois. Así quedó enlazado el transporte terrestre de Banes con el del resto de la República, pues el ramal de Antilla se entroncaba en Alto Cedro con el ferrocarril central, construido en el año 1900 por Mr.Van Horne. Esta interconexión del transporte ferroviario jugó un papel decisivo, tanto en las necesarias comunicaciones con la capital provincial de Oriente, Santiago de Cuba, y otras localidades por las que corrían los rieles, como en las actividades comerciales minoristas y en el desarrollo social del municipio.
El 14 de marzo de 1919 fue firmado un contrato entre Alfredo y Ernesto Dumois Duthil y la United Fruit and Sugar Company, mediante el que los primeros quedaban autorizados a prestar servicios de carros de línea mediante el sistema ferroviario de dicha empresa en la División de Banes, los cuales comprendían la carga menor, el transporte de pasajeros y de correspondencia.

Elocuente y bien conservada imagen del paradero del ferrocarril en Banes, en plano intermedio al derecha, y del edificio del Tráfico de operaciones ferroviarias, en primer plano a la derecha, en el que radicaba también la superintendencia de ferrocarriles de la United Fruit and Sugar Company
El Gas-car 287camino de El Embarcadero. 
Fotografía tomada en el año 1947. 
En primer plano, al centro, con sombrero, mangas largas y corbata 
Manuel Hidalgo Desdín
 
Por la vía del ferrocarril llegaba también el pago. 
Carro de pago en El Embarcadero en 1939. 
En primer plano, a la derecha, con camisa blanca de mangas largas 
Manuel Hidalgo Desdín
La primera línea telegráfica  de Banes fue tendida entre El Embarcadero y Gibara, municipio al cual perteneció toda la División de Banes de la UFCo hasta 1910. Tenía una longitud de 44 millas y fue el primer sistema de comunicación del municipio. Tuvo un carácter dual: privado y público. El tramo de El Embarcadero a Banes tenía una longitud de 2,5 millas.

LA ESCUELA DE EL EMBARCADERO

El desarrollo social del asentamiento conllevó a la construcción de una escuela donde se cursaban los grados del primero al sexto. La maestra de este centro escolar lo fue durante muchos años Isabel Alavedra, destacada pedagoga banense, poeta aun no suficientemente conocida, creativa profesora, que confeccionó por sus propios medios, desde un muestrario de las maderas típicas del país, hasta una pequeña colección de la fauna cubana, que puso a completa disposición de sus alumnos. A Isabel le habían antecedido en su desempeño  como maestra de instrucción en esta escuela Sirenia Sanjuán y Cecilia Giner.
Estas recordadas educadoras fueron de las primeras maestras de instrucción, que  impartieron sus conocimientos en Banes y se trasladaban en los tiempos fundacionales desde el vecino municipio de Gibara en goletas, para realizar sus labores educativas.
Isabel Alavedra laboró como maestra durante 55 años, culminado su trabajo como educadora en la Escuela de Deleyte, municipio de Banes.
La sistemática y extensa labor desarrollada por esta destacada pedagoga la inscribe por méritos propios, no sólo en la historia de El Embarcadero, incompleta si no mencionáramos su abnegado trabajo, sino también en los anales del magisterio en Banes en todos los tiempos.

Isabel Alavedra, la maestra que educó a varias generaciones de habitantes 
de El Embarcadero de Banes
Grupo de alumnos posando frente a la 
Escuela de El Embarcadero de Banes 

EL CLUB DEPORTIVO DE EL EMBARCADERO

Esta fue una institución insignia del poblado de El Embarcadero, que atrajo a muchos visitantes y se convirtió en un verdadero suceso en el ámbito social en el municipio de Banes, particularmente en una segunda etapa de su existencia, cuando Lucho Canales, Beto Galicia, Reynerio Escalona, Ezequiel García, Juan Antonio Dumois y otros integraron una directiva, constituida con el propósito de organizar el club y lo edificaron con paredes de madera y un techo de cuatro aguas, sobre una base de mampostería remanente de cuando en ese lugar radicó una vivienda de empleados de la UFCo, la cual a su vez  había sustituido al que bien puede ser considerado el primer Club social, que edificaron los funcionarios de la UFCo en el territorio banense, antecesor del American Club.
Construyeron, además, un balneario cercado, para evitar los ataques de tiburones y otros peces, y rellenaron con arena el fondo del mismo, luego de sanearlo debidamente, retirando el fango costero allí existente. Este balneario estaba ubicado en la parte trasera del club y se accedía al mismo por una gran escalera, ubicada en la parte trasera del edificio del mismo. El balneario contaba con dos trampolines de alturas diferentes. En estos trampolines hacía acrobacias Manuel Leyva, llamado "Bufón" y luego se incorporó también Césareo Lázaro Rodil Sanjuán, hombre temerario, pero con una carácter muy jovial. En el balneario, que contaba con una parte menos profunda que la otra, demostraba también sus cualidades de buena nadadora Rina Rodil Sanjuán.
El Club Deportivo contaba con una cantina y una tarima para los músicos. Allí se efectuaban bailes todos meses y algunos fines de semana, los cuáles resultaban ser muy concurridos, al extremo de que los gas-car de Juan Antonio Dumois daban viajes extras a partir de las cuatro de la tarde y hasta las once de la noche. Una vez al año se celebraba el "Baile de la Guajaca" y se efectuaba también un certamen de belleza. La guajaca es una especie de fibra vegetal, que proliferaba en los árboles en los patabanales costeros, particularmente en la zona del Júcaro, donde era recogida y luego colgada como guirnalda en cordeles en el salón de baile, el cual quedaba de este modo adornado y embellecido de manera muy original. Para organizar estos bailes se creaban comisiones en que trabajaban muchos de los habitantes de El Embarcadero. Eran todo un acontecimiento.
El Club Deportivo disponía también de una pequeña planta eléctrica, la cual estaba dotada de un motor Estrella. Esta planta suministraba electricidad a la institución  en el horario nocturno.
El Club había sido inaugurado inicialmente el 21 de febrero 1921 y fue destruido por un voraz incendio el 17 de junio de 1955.
En su segunda época, sus organizadores pretendieron darle al club un carácter  institucional y formal, siendo necesario  abonar una cuota para ingresar al mismo, la cual daba derecho a participar de sus actividades: alquiler de botes, juegos de Voleibol, bailes, banquetes, etc. Estos últimos alcanzaron un gran esplendor, particularmente cuando Pancho Batule, comerciante banense con amplia experiencia en estos menesteres, se hizo cargo de la parte gastronómica, ya que la cantina allí ubicada la atendía Lucho Canales. Con su visión de avezado vendedor Pancho logro ampliar las ventas de comestibles a libre oferta y se ha considerado, por lo vecinos de El Embarcadero conocedores del tema, que esta actitud liberal suya, sustentada en simples consideraciones comerciales, entró en contradicción con la pretensión de exclusivismo de los organizadores del club, al extremo, que se ha invocado esta situación como causa real del incendio que destruyó el inmueble, provocado en el orden material por unos sacos de carbón almacenados en el local de la cocina del club que contenían carbones no apagados completamente.
Durante este siniestro se produjo un hecho que ha trascendido en la memoria histórica banense como una muestra fehaciente del amor maternal. Una pequeña perrita sata había parido  debajo  de la tarima de los músicos y, al producirse la conflagración, se le veía salir y entrar del incendiado inmueble del club, como queriendo advertir que sus cachorros estaban en peligro, hasta que tomó la heroica decisión de permanecer junto a ellos y morir calcinada. Al comenzarse el escombreo del incendiado local, su esqueleto de madre amorosa apareció sobre los de su prole, evidenciándose así  su postrer esfuerzo  de  progenitora.

Vista del Club Deportivo de El Embarcadero y de la escalinata que conducía al balneario
Escalera de acceso al Balneario del Club Deportivo, construida para facilitar la entrada y salida de las personas mayores

En el muelle del Balneario del Club Deportivo

EL EQUIPO DE BÉISBOL PORTUARIOS DE EL EMBARCADERO

El organizador de este reconocido team de pelota, que se batía de tú a tú con los conjuntos beisboleros existentes en el municipio de Banes en esa época y también con otras novenas de pelota de localidades cercanas, fue Manuel Hidalgo Desdín, hijo de Manuel Hidalgo Carballosa. Manolo era capataz de cuadrilla del puerto y fue un hombre emprendedor, ligado a varios proyectos en El Embarcadero, entre ellos el de la construcción del Club Deportivo. Es, sin lugar a dudas, otra de las figuras insoslayables de su historia.
Es comprensible y lógico que los equipos deportivos representen a una localidad, pero en el caso del team Portuarios de El Embarcadero esta representatividad conllevaba un vínculo muy estrecho con toda la población, que se pone en evidencia en todas las imágenes conocidas del conjunto beisbolero, en las que aparecen invariablemente sus integrantes posando con los habitantes de El Embarcadero en general, pero en particular con los trabajadores del puerto de Banes.
Integraron el equipo Portuarios en sus primeras ediciones: Félix Pupo Castro (Felino), destacado jugador de la primera almohadilla, que tuvo una larga vida, pues falleció en el año 2013  a la venerable edad de 110 años; Pedro Fuentes, receptor; Wilfredo Vega, jardinero; Antonio Lores, lanzador y jardinero; José Nieves Lores (Barón), lanzador; Arsenio Rondón, receptor; Cosme Hasty; Tolentino Ricardo Cruz, Policarpo Guilarte, torpedero, que jugó en Santiago de Cuba y en La Habana; Juan González, entre otros. En ediciones posteriores vistieron la franela de los Portuarios: Pedro Emilio Blanco, receptor y primera base; Manuel Rojas, lanzador; Arsenio Vicente Navarro, segunda base; Miguel Ángel Navarro; Alfredo Rodil, primera base; Aldo Hernández, primera base; Virgilio Naranjo, torpedero y tercera base; Agustín Martorell, lanzador; Rogelio Artigas González (Garabato), lanzador; Edilberto Rondón (Chino) y Ángel Rondón (Gelo), receptor.

El equipo Portuarios en 1930. En el cuarto puesto en la fila delantera, de izquierda a derecha, Manuel Hidalgo Desdín
El equipo Portuarios en 1932. En el séptimo puesto en la fila de atrás, de izquierda a derecha, con un bate en la mano, Manuel Hidalgo Desdín
Versión del equipo Portuarios de mediados de  la década del 40. En la segunda fila, a la derecha en la foto, Manuel Hidalgo Desdín, con gorra de oficial de marina.
LOS TRABAJADORES DEL PUERTO DE BANES

Las cuadrillas de trabajadores del puerto estaban integradas por obreros que se dedicaban a diferentes ocupaciones.
Entre estas estaba la de wincheros, que atendían los winches del barco, dispositivo que posibilitaba el izaje de las lingadas de sacos de azúcar y los bultos de mercancías. Fueron wincheros Wilfredo Vega Vireyes, Miguel Díaz, Elías Fuentes y Juan González, entre otros.
Los chequeadores y tarjadores llevaban estricto control de las lingadas o bultos que se cargaban en los barcos, registrando los datos en un modelo. Esta labor era realizada también por la tripulación de los buques, pues se designaba a un marinero, que hacía similar procedimiento. Al finalizar la jornada de trabajo, el Primer oficial del buque y el Jefe de tarja del puerto conciliaban las operaciones y procedían a firmar los registros correspondientes. Eran tarjadores Aldo Hernández, Manuel Hidalgo Serra, Gabriel Artigas, Policarpo Betancourt, Gabriel Gastón Ruiz, Gilberto Mayans, Ramón Osorio y Jorge Fuentes, entre otros.
Los paradores, se dedicaban a parar los sacos de azúcar, ponerlos en posición vertical, tanto en el muelle, como a bordo de los barcos y los lingadores armaban las lingadas en el caso de que las cargas no estuviesen paletizadas, o sea, colocadas en pallets de madera, se desempeñaron en estas ocupaciones Alejandro Albacea, Inocencio Córdova, Arnaldo Vega Hasty, Pedro Blanco, Virgilio Rodríguez, Inocencio Camejo, Roberto Santí, Ramiro Ramírez y Gaspar Serra Marí, entre otros.
Los obreros que se dedicaban a transportar en carretillas los sacos de azúcar, desde las casillas o planchas de ferrocarril hasta los muelles, eran nombrados carretilleros y aquellos otros cuya ocupación era alcanzar el agua de tomar, un estrobo, un saco vacío, se denominaban amanteros. Entre estos estuvieron: Antonio Artigas, José A Navarro, Víctor Noa, Florentino Guilarte, Lucidio Hasty, Favio Hasty, Octavio Rondón, Justo Mayans, Francisco Mayans, Gulberto Hasty y Edelio Hasty.
Los estibadores del muelle, de almacenes y de a bordo de los buques realizaban la labor más ruda, que tenía, además, la característica de no ser fija, sino rotativa. Fueron estibadores, entre otros: Alfredo Rondón, Juan Oro Fabré, Víctor Hidalgo Leal, Florentino Lores, Cándido Hasty Montet, Fausto Montero de la Paz, Herminio Borrero, Evelio Díaz, Julio Fabré Noriega, Omelio Blanco, Arsenio Rondón, Manuel Rojas, Manuel Hasty Rojas, Arnaldo Rondón, Edito Kindelán Ortiz, Pablo Rodríguez, Alberto Periche, Eduardo Coll, Jesús Noa González, José Serra Marí y Francisco Vega.
En el puerto de Banes hubo obreros de mucha antigüedad en las labores, como lo fueron Leandro Castillo, Dionisio Hasty, José Hasty y Ruperto Hasty, que se iniciaron en esas tareas  en 1905.
El trabajador portuario de mayor antigüedad lo fue Manuel Suárez Prats, que se inicio en fecha tan temprana, como  enero de 1902.

LA ADUANA DEL PUERTO DE BANES Y SUS EMPLEADOS

El local de la oficina aduanera fue construido por la United Fruit and Sugar Company y arrendada por esta al Estado cubano, entre sus funciones estaba proceder al despacho de los barcos  a la entrada y a la salida del puerto, revisar la lista de tripulantes y las mercancías y cargas, el control y sello de las mercancías en tránsito, etc.
En sus dependencias se realizaban numerosas labores, relacionadas con estas funciones, como eran vista, guarda almacén, inspector  y también ocupaciones tales como cajero, contador y otras similares. El conserje de la aduana era Cosme Hasty, jugador del equipo Portuarios,
En diferentes etapas allí laboraron Juan Martorell Ramírez, baracoense, avezado marinero, patrón de su propia embarcación, en la cual realizaba  viajes de Baracoa a Cabónico y de Baracoa a Gibara, fue luego jefe de inspectores en esta aduana durante el período presidencial de Gerardo Machado (1925-1933); Carlos Puig del Río, quién laboró muchos años como inspector de aduana, en varios períodos diferentes y se desempeñó también como vista de la aduana; Rafael Delgado, Lito Hidalgo, Francisco Ballart, Fausto Díaz, Liduvino Quiñones Tamayo, Alberto Quiñones Tamayo, Eric Rojas, Ángel Blanca, Ángel Cuesta, entre otros.

El nuevo local de la Aduana, el cual sustituyó, a fines de la década del 30, al viejo local de madera, en el cual radicaron con anterioridad sus dependencias 

Banquete  organizado en el almacén de la Aduana en el año 1934, para despedir al administrador de esa dependencia Pedro Díaz Carballosa, quién fuera promovido para la capital del país

LOS HASTY O HASTIE DE EL EMBARCADERO

El apellido más común entre los trabajadores del puerto de Banes era Hasty, pues 44 personas con este apellido laboraban allí, más seis que se pusieron Hastié, descendientes todos del pirata William Hasting, de nacionalidad inglesa, residente en Nassau, donde tenía su centro de operaciones.
Cerca de la playa banenese de Puerto Rico, su barco fue atacado  y hundido por buques de la Armada Española, recalando Hasting a la zona de El Ramón de Antilla, que todo parece indicar que ya conocía con anterioridad, por lo que se ha afirmado que allí tenía escondidos sus tesoros.
Compró estas tierras al rey de España, se estableció allí en casa de mampostería y trajo a sus hijos Charles y Julián y dejó más de 800 descendientes, entre los que se cuentan los Hasty o Hastié.
Llegó a poseer más de 500 caballerías de tierra y trajo a la zona muchos esclavos, los cuáles laboraban en la agricultura o en la servidumbre y vivían en bohíos.
Sus restos reposan en el cementerio del Júcaro en el vecino municipio de Antilla.

UNAS BREVES CONCLUSIONES

En el año 1959, como es conocido, ocurren en Cuba cambios políticos y sociales. En el año 1960, el 25 de abril, la United Fruit and Sugar Company es expropiada y sus activos, dependencias  y propiedades pasan al Estado cubano. En ese mismo año  los barcos de la Gran Flota Blanca de la UFCo dejan de viajar a Cuba, al suspenderse las relaciones comerciales entre Cuba y los Estados Unidos
Al establecer Cuba relaciones comerciales con la Unión Soviética, comienzan a realizar sus viajes al país los barcos de las flotas del Mar Negro y del Mar Báltico, el porte de muchos de los cuáles era superior al permisible por el Estrecho de Banes y las operaciones portuarias se transfieren  entonces al vecino puerto de Antillla, al cual pasaron a laborar también las cuadrillas de trabajadores portuarios de El Embarcadero.
Por otro lado, en el mes de septiembre de 1962, al radicarse en  El Embarcadero una instalación de carácter militar, las familias allí residentes fueron trasladadas  para urbanizaciones recién construidas en Banes: los repartos  la Reforma Urbana y  Miguel Salcedo, el barrio de la Bajada de Rondón  y también reubicadas algunas de ellas en el reparto de la Compañía y en otras zonas de la cabecera municipal.
La historia, como es natural, continuó su curso, pero por otros derroteros diferentes a los que conforman este relato, el cual centra su atención en el establecimiento y desarrollo  del puerto histórico de Banes y en los hombres y mujeres que participaron activamente, superando grandes obstáculos, soportando privaciones en muchos ordenes y aportando elevadas cuotas de sacrificio personal, en toda esta labor fundacional, la cual tuvo una importancia vital y estratégica en el desarrollo económico y social del Municipio de Banes. 

Vista panorámica de El Embarcadero de nuestro relato
A MODO DE EPÍLOGO

Este relato es fruto de una visión personal del autor sobre El Embarcadero de Banes, pero los hechos y fechas en el mencionados, han sido debidamente  constatados en documentos, libros, revistas, folletos y periódicos, entre los que menciono el artículo "Banes: Puerto histórico", publicado por Rolando Gómez  de Cárdenas en su libro Retazos de la historia; la colección de números de la revista Unitfruitco del año 1948; Historia de Antilla, editada por La Defensa; documentos clasificados correspondientes a los archivos de la United Fruit and Sugar Company; el libro de Víctor Amat Osorio, Banes: estampas de mi tierra y de mi sol, con un capítulo correspondiente al Barrio Este que incluye un relato sobre El Embarcadero y sus habitantes; artículos publicados en números del periódico banense El Pueblo, correspondientes a la colección de la Respetable Logia Los Girondinos; los guiones del Programa radial "Memoria viva", escritos por Abel Tarragó López, buen  conocedor de la historia de Banes; documentos privados de las familias Hidalgo-Cejas, Rodil-Sanjuan,  Martorell-Alavedra y Martorell-Rodil; complementándose, además, con cuarenta imágenes, la absoluta mayoría de ellas inéditas y todas autenticadas y debidamente identificadas.
Mención aparte, en relación a la constatación de datos, fechas e identificación de imágenes, para las privilegiadas y prodigiosas memorias de Rubén Martorell Alavedra, Rina Rodil Sanjuán y Gloria Hidalgo Cejas, verdaderos archivos  históricos del poblado donde nacieron, crecieron y se desarrollaron como mujeres y hombres trabajadores, honestos y decentes.